martes, 3 de marzo de 2009

Los fumadores multiplican por tres las posibilidades de padecer artritis

Investigadores del área de Reumatología del IDIS estudian nuevos fármacos biológicos para tratar enfermedades que hace tan sólo seis años eran incurables ·· "El sobrepeso influye en la artrosis y no sólo en rodillas, también en las manos"

¿Sabía que existen más de 200 enfermedades reumáticas distintas? Entre ellas destacan la artritis, que afecta al 1% de la población, y la artrosis, que padecen más de la mitad de los mayores de sesenta años. El doctor Juan Gómez-Reino, jefe del servicio de Reumatología del hospital Clínico de Santiago, explicó ayer los avances conseguidos para luchar contra las citadas dolencias en el Área de Reumatología del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), y subrayó que "los fumadores multiplican por tres el riesgo de padecer artritis".

El doctor Gómez-Reino destacó los avances que se han dado en poco tiempo para tratar las enfermedades reumáticas, "unas dolencias que hace sólo seis o siete años eran incurables y que ahora, sobre todo con nuevos fármacos, se pueden tratar, lo que conlleva en muchos casos una mejoría espectacular en la calidad de vida del paciente".

Explicó que en el área que dirige en el IDIS trabajan cuatro grupos de investigación, tres en laboratorio y uno en el ámbito clínico.

En concreto, detalló que las líneas de investigación estudian la genética y su influencia en las enfermedades reumáticas; modelos animales in vitro para el estudio de nuevos medicamentos y cómo inhibir la inflamación; la búsqueda de marcadores para estudiar fármacos más novedosos, y el estudio de la participación de las hormonas y proteínas de ingesta en las enfermedades inflamatorias.

En este último punto, el catedrático de Reumatología de la USC indicó la relación entre artrosis y sobrepeso. "Hemos comprobado que las proteínas que controlan la ingesta son inductoras de la inflamación. Y cuando hablamos de la influencia del peso no siempre se relaciona con rodillas, sino que también puede afectar a las manos".

En este sentido, también incidió en que las citadas proteínas de la ingesta "pueden provocar que los pacientes adelgacen, al igual que ocurre en el caso de gran parte de los enfermos oncológicos".

El experto del CHUS destacó el cambio en la calidad de vida de los pacientes "con los nuevos medicamentos biológicos", sobre los que prevé que "puedan ser ingeridos, ya que ahora sólo se administran por vía venosa o intramuscular".

También subrayó el reciente hallazgo que vincula el tabaquismo con la artritis. "Los fumadores tienen tres veces más posibilidades de padecer esta enfermedad".

El trastorno vascular provocado por la nicotina acelera el proceso reumático artrósico y aumenta su incidencia.

Autor: El correo gallego
Fuente: http://www.elcorreogallego.es

El collarín retrasa la recuperación de los problemas cervicales.

El síndrome del latigazo cervical es la lesión de cuello más frecuente (98%) como consecuencia de los accidentes de tráfico. Los síntomas principales son dolores de cabeza, vértigos y trastornos visuales, y tienen mayor incidencia en mujeres y personas altas.

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid afirma que el collarín retrasa la recuperación de los pacientes que sufren problemas cervicales como consecuencia de accidentes de tráfico.

Según el Decano de esta Institución, Javier Sainz de Murieta, "cada año, más de 25.000 españoles sufren el síndrome del latigazo cervical". Según los fisioterapeutas madrileños, este síndrome es la lesión del cuello más frecuente (98%), como consecuencia de un accidente automovilístico.

El trastorno se origina, generalmente, por un impacto posterior o lateral al colisionar dos vehículos, que provoca lesiones óseas o de los tejidos blandos. Ante los 17 millones de desplazamientos previstos estas navidades por la DGT, el Colegio de Fisioterapeutas de Madrid recomienda colocar de forma correcta el reposacabezas del asiento para evitar este tipo de lesiones.

Según el Decano del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, Javier Sainz de Murieta, los síntomas más relevantes de este problema cervical son dolores de cabeza, vértigos y trastornos visuales, y tienen mayor incidencia en mujeres y en personas altas, debido a la longitud del cuello.

La prescripción de collarines cervicales es una práctica común en los trastornos asociados al latigazo cervical, sin embargo el Colegio de Fisioterapeutas denuncia que este tratamiento provoca la rigidez del cuello y, en consecuencia, retrasa la recuperación. Por esta razón, recomiendan los tratamientos de fisioterapia en su lugar.

Según un estudio realizado recientemente por fisioterapeutas, a un grupo de 200 pacientes con esguince cervical, se ha puesto de manifiesto que aquellas personas que llevaron collarín necesitaron una media mayor de sesiones de fisioterapia (36) que aquellos que no lo llevaron (21).

Además, según el Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid "cuanto antes se comience el tratamiento de fisioterapia, menor será la probabilidad de sufrir secuelas posteriores y, por lo tanto, menor será el número de sesiones necesarias".

Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid es una organización que representa a nivel autonómico a más de 6.000 fisioterapeutas. Sus objetivos son la salvaguardia de los principios deontológicos y ético-sociales de la Fisioterapia, la defensa y la promoción de la salud y el bienestar de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, en colaboración con los poderes públicos, así como la promoción a nivel científico, cultural, económico y social de los colegiados.

Todo lo anterior es cierto, solo reseñar que el collarin cervical o nirvana es conveniente durante la fase de inflamación de partes blandas; a partir de la cual resulta necesario el tratamiento del dolor y la recuperación con fisioterapia, rehabilitación y cinesiterapia.

Autor: Carlos Monroy
Fuente: http://www.infomedula.org

lunes, 2 de marzo de 2009

Tacones altos causan daños irreversibles

Son elegantes, hacen lucir todo tipo de ropa y definen la figura de las piernas, provocan la mirada furtiva de los hombres y no pocas mujeres y son causa de lumbalgias, daños en los tobillos, rodillas y columna vertebral; su uso continuo puede causar daños irreversibles que los convertirán en una tortura a la moda.

Son los zapatos de tacón, accesorio que lleva a miles de mujeres al hospital cada año, las cuales llenan los centros de rehabilitación.

Según el Instituto Mexicano del Seguro Social, 90 por ciento de la población femenina utiliza calzado inadecuado, lo que ocasiona daños irreversibles a su salud. De hecho, 75 por ciento de las derechohabientes que acuden a atención presentan problemas en las rodillas, cadera y columna por ese hábito.

A decir de la doctora Georgina Vázquez Martell, jefa del servicio de tratamiento de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Norte, las principales lesiones por usar zapatos con tacón alto son los llamados dedos en garra, desviaciones en el tobillo, tendonitis, lumbalgia, artrosis de rodilla y cadera, entre otras.

Explicó que el pie constituye el sostén principal de nuestro cuerpo, y, por tanto, tiene una anatomía y función especiales que consiste en distribuir el peso en las extremidades inferiores en 50 por ciento cada una, pero muchas veces esta carga se incrementa hasta 100 por ciento por los tacones altos, generando graves lesiones.

Entre más alto el tacón, más afectaciones, debido a que se carga el peso del cuerpo sólo en la punta del pie, que, además, origina un acortamiento de los músculos de la pantorrilla.

Autor: Elías Chávez
Fuente: http://www.oem.com

La fractura más inoportuna

La fractura de pene en realidad es un problema muy poco frecuente, pero conocer las señales y qué hacer de inmediato es importante para evitar secuelas a largo plazo, incluso daños en las vías urinarias.

Fractura suena a hueso, pero en el caso del órgano sexual masculino, que solo está formado por tejidos y músculos, la palabra significa rompimiento, ruptura, desgarro. Y sí puede ocurrir algo así, aunque muy esporádicamente para fortuna de los hombres.

Ocurre tan poco que al menos en las estadísticas del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) no sobrepasa los tres casos al año. El doctor Marcos Rodríguez, urólogo de esa institución, dice que las estadísticas internacionales promedian un caso de fractura de pene por 175,000 consultas de urología.

No obstante, cuando sucede representa una emergencia porque los daños pueden involucrar no solo la capacidad de erección, sino la función urinaria.

La fractura solo puede pasar cuando hay una erección y el pene sufre un traumatismo, explica el urólogo. Ocurre, desde luego, durante la relación sexual o la masturbación.

De este modo, existen algunas posiciones sexuales en las que es más frecuente. Sin embargo, este inesperado accidente no ocurre precisamente en el coito, sino cuando el pene se sale de la vagina y se golpea contra la otra persona o se cae de la cama, por ejemplo.

Pero ¿en qué consiste la fractura? Debido al trauma o golpe el pene se tuerce y se rompen los cuerpos cavernosos. El miembro masculino tiene dos de estos últimos y son estructuras que normalmente están vacías pero que se llenan de sangre y hacen posible la erección.

Debido a eso, según detalla el doctor Rodríguez, la túnica albugínea se hace más delgada y por tanto, más vulnerable. Es un tejido que recubre la estructura de los cuerpos cavernosos y que va justo antes de la piel.

Al ocurrir la fractura se rompen esas partes del pene. En la mayoría de los casos, la lesión solo alcanza un cuerpo cavernoso, pero puede pasar que afecte a ambos. En un 38% de los pacientes la ruptura puede alcanzar también a la uretra.

La uretra es el conducto por donde pasa la orina desde la vejiga hasta el exterior pasando por el pene. Cuando resulta afectada, el hombre orina sangre o no puede orinar.

Aparte de este síntoma, el hombre y su pareja pueden saber que ha ocurrido una fractura de pene si escuchan un chasquido, hay un dolor repentino en la zona, pierde la erección y el área se empieza a poner color morado.

Debido al rompimiento de los cuerpos cavernosos, la sangre que estaba ahí se acumula y el pene presenta una forma de berenjena: morado e hinchado.

Si se palpa la superficie del pene se puede sentir una protuberancia, es decir, un coágulo, detalla el urólogo. Además, no solo el pene se pone morado, el área que lo rodea (perianal, testículos y periné) también toman ese color.

Estos síntomas son graduales, pero el dolor es muy fuerte. Y aunque muchos hombres se pueden avergonzar de consultar al médico, hacerlo marca la diferencia entre tener o no daños a largo plazo difícil —sino imposible— de corregir pasado un tiempo.

La disfunción eréctil es una consecuencia, pero también fístulas venosas que afecten el fluido de la orina o bien, daño permanente en la uretra y deformación del pene.

Autor: Laura Molina
Fuente: http://www.laprensagrafica.com

Una dolorosa infección

La neuralgia postherpética es su complicación más frecuente y dolorosa, que afecta a entre el 30% y el 70% de los pacientes. Sin embargo, la llegada a España a lo largo de este año de la primera vacuna preventiva frente al virus modificará la incidencia del mismo en la población mayor de 60 años.

El herpes zóster es una enfermedad producida por un virus llamado varicela zóster. En España, esta infección afecta a 10 personas por cada 10.000 habitantes. «Es más frecuente», explica el profesor Gil de Miguel, «a partir de los 50 años y en los mayores de 60 años que además padecen alguna enfermedad crónica como diabetes, cardiopatía o un problema hepático. Por lo que en mayores de 60 años con patología crónica y en los paciente portadores del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) estaría recomendada la vacunación».

La primera vez que este virus ataca a una persona produce la varicela. Después de la varicela, el virus se queda adormecido en el cuerpo. La mayoría de las personas no lo notan porque el virus no les produce ninguna enfermedad. Sin embargo, en ocasiones se reactiva coincidiendo con un descenso de las defensas inmunológicas y produce sensación de escozor o dolor en alguna zona de la piel dando lugar a unas dolorosas lesiones cutáneas altamente contagiosas.

Ante esta situación, el profesor Ángel Gil de Miguel, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, académico correspondiente y miembro del Grupo de Estudio de Vacunación en el Adulto (GEsVA), ha afirmado durante la conferencia que ha impartido recientemente en la Real Academia Nacional de Medicina (RANM) que «es necesario desarrollar una estrategia preventiva frente a la infección por el virus del herpes zóster».

Según este experto, «los tratamientos paliativos que se están prescribiendo únicamente limitan la gravedad y duración del proceso, pero no evitan la evolución de la enfermedad ni previenen su complicación más frecuente y dolorosa, que es la neuralgia postherpética, que afecta a entre el 30 y el 70% de los pacientes. Estas medidas reducen el dolor un 30% únicamente y su efectividad depende del inicio del tratamiento en las primeras 72 horas».

Vacunación en España
A mediados del año 2006, la Food and Drug Administration (FDA) en Estados Unidos y la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) autorizaron la primera vacuna preventiva para el herpes zóster.

En España, se espera su comercialización a lo largo de este año. Para el profesor Gil de Miguel, la llegada de la vacuna modificará la incidencia del virus en la población mayor de 60 años. «En los ancianos -añade-, el herpes zóster suele afectar a los nervios de la cara y de los ojos y gracias a la vacuna se pueden reducir significativamente estas complicaciones».

Según los datos de un estudio publicado en 'The New England Journal of Medicine' en junio del 2006 sobre la 'Prevención del herpes en Estados Unidos', la vacunación reduciría la incidencia y gravedad del herpes zóster y de la neuralgia postherpética en los ancianos.

«Los resultados de eficacia son similares a los descritos para vacunas actualmente financiadas y recomendadas en nuestro país para personas mayores de 65 años y grupos de riesgo. Además, la vacuna para el herpes zóster se puede administrar simultáneamente con la de la gripe en las personas mayores y ha demostrado ser una estrategia de costo eficaz», concluye este experto.

Autor: El diario montañes
Fuente: http://www.eldiariomontanes.es

Una batalla diaria contra el dolor

Angeles González tiene 44 años y hace 10 su vida dio un giro de 180 grados. Aunque su historia comenzó mucho tiempo antes, en el año 1994. Ella era una persona activa, trabajaba en correos, descargando las sacas de los camiones y, posteriormente, de cartera, a lo que se sumaba el trabajo de casa: cuidaba a sus hijos, que por aquel entonces tenían 13 y 6 años, atendía a su marido y realizaba las tareas del hogar. Pero, de repente, sin saber cómo ni por qué, su vida se convirtió en auténtico peregrinaje a las consultas médicas.

"Se me diagnosticó una artritis --indica González-- y pasé por tres ingresos en los que no se llegó a ninguna conclusión acerca de lo que me pasaba." Depresión, estrés laboral o Síndrome de Still del adulto fueron algunas de las dolencias que se le atribuyeron antes de llegar a la realidad. Y la realidad, a veces, es muy dura.

Angeles González tiene fibromialgia. Una enfermedad que, según relata el doctor Luis Arboleya se caracteriza por "un dolor musculoesquelético generalizado" Añade además que "como problema de salud es muy relevante ya que provoca un enorme consumo de recursos sanitarios y una creciente preocupación social."

En un principio, ella lo achacó a su trabajo, pero "llegó un momento en el que los dolores eran continuos" y, aunque siguió trabajando, "muchas veces tenía que irme a casa sin terminar la jornada y meterme en la cama porque ya no podía más." Fue entonces cuando decidió tomárselo más en serio y recurrir a los médicos, que tardaron casi cinco años en decirle qué era lo que tenía realmente. "Fue entonces cuando, por fin, respiré tranquila porque al menos sabía qué me pasaba."

Algo en lo que coinciden también Ana Villagrá y Paloma González, afectadas por la misma dolencia. Y es que la incertidumbre de no saber porqué no eran capaces de levantarse de la cama por las mañanas y la incomprensión de cuantos les rodean les ha llevado a sufrir en silencio durante muchos años un auténtico calvario.

"Lo peor de todo --indican las tres mujeres-- es que la gente no te cree ni te toma en serio porque no podemos demostrar que estamos enfermas." Ellas son mujeres, en apariencia, totalmente sanas. Se arreglan y se maquillan como cualquier otra para salir de casa cada mañana y su aspecto es radiante. Nadie diría al verlas que están sufriendo, ni tampoco quieren dar esa imagen. Sin embargo, es ahí precisamente donde radica el problema: "El dolor se siente, pero no se puede ver."

La enfermedad invisible
Se desconocen sus causas pero cuando la fibromialgia aparece, el dolor se apodera de los músculos, de una forma que recuerda los casos de reumatismo. Aunque se siente, la enfermedad sin embargo no se muestra y la prueba es que cuando se realizan las pruebas, éstas suelen arrojar resultados negativos.

El doctor Luis Arboleya explica que "el síntoma principal en la fibromialgia es el dolor". Pero, además, las pacientes refieren una constelación de molestias, como cansancio no aliviado con el descanso, insomnio, cefalea, molestias digestivas y urológicas o dificultad para concentrarse, entre otras. "Una característica común a todos estos problemas --indica-- es la ausencia de hallazgos objetivos en la exploración física y en las pruebas complementarias realizadas y, en general, no se encuentra una explicación médica concreta que pueda explicar el malestar referido".

Por ello, se diagnostica por "exclusión, cuando se han descartado otras causas que puedan provocar el cuadro clínico."

En España, entre un 2 y 3% de la población sufre esta dolencia y, según datos del portal de internet American on Line , "el término fibromialgia fue el más buscado en el epígrafe de salud femenina durante el pasado año", añade el reumatólogo. Además, en el estudio EPISER, realizado en España en el año 2000, en el que tras un amplio muestreo aleatorio, se incluyó una parte de la población asturiana, se detectó que "padecía fibromialgia el 2.4 % de la población adulta, lo que, implicaría un número absoluto de afectados en el Principado en torno a las 18.000 personas". De ellas, el 95 % son mujeres.

Una de ellas es Ana Villagrá, de 55 años. Esta asesora comercial comenzó a sufrir los primeros síntomas hace ahora diez años. "No sabía a qué se debía e iba de médico en médico sin que nadie me dijera nada." El problema era que "todas las pruebas que se me hacían daban negativo." La salvación de Villagrá llegó en 2003, escuchando el programa de radio de Carlos Herrera. "Un chico catalán estaba hablando sobre la enfermedad y pensé: esto es lo que tengo yo." Así que removió cielo y tierra hasta que el doctor Riestra le diagnosticó una fibromialgia que, tres años después, confirmaría un reumatólogo privado, el doctor Torre Alonso.

Aunque se desconocen las causas que pueden originar este proceso, se cree que situaciones de estrés fuerte, depresiones o ansiedad podrían desembocar en fibromialgias, aunque no está comprobado científicamente. Tanto es así que Paloma González, de 47 años, ni siquiera trabajaba cuando empezó a desarrollar esta dolencia, por lo que "en mi caso, ese factor del estrés no existía."

Ella tenía tan solo 27 años cuando la fibromialgia comenzó a hacer estragos en su cuerpo. "Los dolores se iniciaron en las muñecas y, tras pasar por muchas consultas, me detectaron el síndrome del túnel carpiano y dedo en resorte y me operaron."

Sin embargo, al año de pasar por el quirófano, esta ama de casa seguía en la misma situación. "Me hicieron más pruebas y vieron que tenía varios nervios pinzados, así que volvieron a operarme." Pero tampoco funcionó esta vez.

Desde que empezó a sufrir los dolores, hasta que finalmente dieron con lo que tenía, Paloma González pasó por tres trabajos distintos. "El primero de ellos --explica-- era como jardinera, pero lo tuve que dejar a los seis meses." Poco después, comenzó a trabajar como administrativa en una oficina en la que estuvo durante tres años, pero "los dolores comenzaron en los codos y en la espalda, sobre todo, en la zona de la nuca." Entonces, "todo el mundo achacaba mis molestias a estar tanto tiempo trabajando sentada y con un ordenador."

En esta ocasión, decidió quedarse al paro durante un tiempo, hasta que finalmente encontró trabajo como limpiadora en una residencia de ancianos. "A los cinco meses de haber empezado, mi cuerpo ya no pudo más." González comenzó a sufrir mareos y, la mayoría de los días, no podía levantarse de la cama. Incluso estuvo a punto de sufrir dos accidentes de tráfico, poniendo en peligro su vida. "Tuve que reconocer que no podía trabajar, porque ni siquiera era capaz de conducir."

Por lo general, el diagnóstico suele tardar años en llegar, aunque cada vez se registran más casos, no porque haya una mayor incidencia sino porque antes si siquiera se planteaba la posibilidad de que se tratase de esta enfermedad. En el caso de Paloma González, el diagnóstico se hizo esperar durante doce largos y dolorosos años.

Pero, por qué es tan difícil diagnosticar esta dolencia? Por qué es necesario sufrir más de lo necesario hasta que los médicos dan con la verdadera causa del dolor?

Ojos que no ven...
Al contrario que en otras enfermedades, no existen pruebas que permitan realizar un diagnóstico precoz, ni tampoco tratamientos que puedan evitar la aparición de la enfermedad. Sin embargo el doctor Luis Arboleya explica que "se ha propuesto un modelo de abordaje del problema que podría resultar útil en la prevención y tratamiento de la enfermedad, dividiendo el desarrollo de la fibromialgia en varias etapas, que van desde la etapa de predisposición, antes del desarrollo de los síntomas, hasta la fase de enfermedad plena."

Por otra parte, el cuerpo cuenta con 18 zonas sensibles al dolor, que delatan a la persona con fibromialgia. Los especialistas las denominan puntos gatillo y sirven para dictaminar si los síntomas que padece una persona se deben a esta enfermedad o a otra patología. Se considera que una persona padece fibromialgia cuando al hacer el médico presión sobre estas zonas, el paciente experimenta dolor, al menos, en once de ellas. Además se tendrá en cuenta que se sufran dolores generalizados desde varios meses antes, sin que exista ninguna otra enfermedad que pueda justificarlos.

Pero aquí, como en todo, surge un nuevo problema. Ana Belén García, fibromiálgica y psicóloga de la Asociación de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica del Principado de Asturias, explica que "la cuestión es que no todos los puntos están activos las 24 horas del día." Es decir, si el día que vas a la consulta del médico, en lugar de los once puntos, solo te duelen cuatro, la enfermedad, según esta teoría, quedaría descartada.

Sin embargo, un grupo de investigadores de Marsella parecen haber avistado la luz al final del túnel. Se trata de la nueva tecnología de tomografía por emisión de fotón simple (SPECT). García explica que "mediante esta técnica, se pueden detectar por primera vez las alteraciones cerebrales que explicarían los síntomas de dolor que sufren las personas con fibromialgia." De esta manera, las imágenes obtenidas con la técnica SPECT en 20 mujeres diagnosticadas de fibromialgia muestran alteraciones en regiones del cerebro responsables de discriminar la intensidad del dolor y de la respuesta emocional al mismo.

Pero a pesar de los estudios, las investigaciones y los fármacos que se consumen, esta es una enfermedad que aún no tiene cura, al menos a largo plazo. Aunque las afectadas aseguran que "más que la curación, buscamos la comprensión de la gente que nos rodea." Y es que hasta hace bastante poco, eran tratadas como "neuróticas" Hasta tal punto que llegan a asegurar que "si esta fuera una enfermedad de hombres, ya se habrían buscado muchas más soluciones."

Aprender a vivir con dolor
En el momento actual, no hay píldoras mágicas ni alternativas terapéuticas espectaculares que puedan solucionar de manera infalible este complejo problema. Paloma González, que además de padecer fibromialgia tiene una enfermedad de origen neurológico, recuerda que "llegó un momento en el que me tomaba 21 pastillas distintas a diario." Esta ama de casa llegó a gastarse al mes "más de 300 euros en medicinas." Pero ninguna de ellas le servía para nada, hasta que "finalmente decidí acabar con todas ellas."

Ella, al igual que el resto de afectadas, asegura que "se nos trata como conejillos de indias, probando pastillas sin parar." Si una de ellas no va bien, "te recetan otra, hasta que acabas convirtiéndote en un auténtico chollo para los laboratorios farmacológicos."

Según el doctor Arboleya "es probable que la mejor forma de abordar el tratamiento de la fibromialgia sea de una manera multidisciplinar con un enfoque integral, en el que participe no solo el clínico sino también un psicólogo especializado en técnicas cognitivo-conductuales y un fisioterapeuta que enfatice su actuación sobre las cadenas musculares que más participen en el ´hándicap´ que refiere cada paciente en particular."

Por ello, tanto a Paloma, como a Angeles, Ana y la propia psicóloga de la asociación, Ana Belén, no les ha quedado otro remedio que aprender a convivir con un calvario que, en ocasiones, no les permite ni siquiera articular palabra. "Es muy duro --coinciden las afectadas-- ya no solo porque tienes que soportar dolores casi insufribles, sino porque te sientes completamente inútil." La vida antes de padecer fibromialgia se ha convertido en un vano recuerdo.

La fibromialgia es una enfermedad crónica, aunque su impacto sobre la vida cotidiana del paciente suele tener mucha repercusión. Es fundamental que el paciente esté bien informado, que conozca el proceso de su enfermedad, y que sepa que aunque la fibromialgia produce mucho dolor, no es una enfermedad degenerativa. Y es que hay mucha gente llega a la asociación con miedos y preocupaciones causadas por la falta de información.

Para ello, Beatriz Martínez, trabajadora social de Aenfipa, trabaja a diario para que los pacientes que acuden a la asociación, "muchas veces derivados desde el hospital o las consultas médicas", tengan toda la información acerca de en qué consiste la enfermedad.

Martínez destaca que "el grado de desinformación de los enfermos es total." Hubo gente que incluso llegó a pensar que "iban a acabar postrados en una silla de ruedas o que iban a desarrollar alzheimer." Nada más lejos de la realidad por las limitaciones que tienen en la memoria. "Al menos, esto no será desencadenado por la fibromialgia."

Además, desde la asociación trabajan para que los afectados tengan una mejor calidad de vida. Y es que el doctor Luis Arboleya señala que aunque "los pacientes con fibromialgia tienen buena calidad de vida al inicio de los síntomas", con el paso del tiempo, y tras el fracaso de los tratamientos, "suelen entrar en un estado de aislamiento que afecta a las actividades de la vida diaria, deteriorando drásticamente sus relaciones personales."

Por ello, Ana Belén García presta un gran servicio a los pacientes que demanda ayuda psicológica. "Tras una evaluación previa en la que se analiza cada caso en particular --indica-- se les recomienda hacer terapias individuales o grupales."

Además, el doctor Arboleya ofrece algunas recomendaciones para todos los pacientes con fibromialgia, independientemente del origen y del estado en que se encuentre la enfermedad, como por ejemplo "evitar el café, el alcohol y el tabaco; practicar ejercicio a diario, hacer una dieta variada; tratar de evitar el estrés o compartir preocupaciones."

Las protagonistas de estos testimonios destacan la importancia de "tener una asociación que nos informe sobre la enfermedad" y demandan a la administración una "unidad de fibromialgia", para conseguir de esta manera "el reconocimiento de esta dolencia y tener los mismos derechos que cualquier otro paciente con una enfermedad crónica."

Autor: Lucía Rodríguez
Fuente: http://www.lavozdeasturias.es

16 congreso nacional en Extremadura

La Sociedad Española de Directivos de Salud (SEDISA) y la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE), organizan cada dos años el Congreso Nacional de Hospitales, importante marco de encuentro de los profesionales en la gestión de las organizaciones sanitarias en nuestro país.

Mas información en http://www.16congresohospitales.org